 | El joven conductor del taxi nos llevó a la ciudad y empezamos a buscar un lugar donde alojarnos. Elegimos un nombre de la guía, le indicamos la dirección al conductor y llegamos dos minutos más tarde. Robert quiere contarnos no sólo de la naturaleza y sus secretos, pero también de la habilidad del ser humano de reconocer lo que pasa a nuestro alrededor. Sólo vemos el lado lindo si leemos y no analizamos. Al final del día fuimos a visitar el museo de la guerra de Vietnam. De hecho, se llama museo de la guerra Americana. Le dá a los visitantes occidentales un nuevo punto de vista de los hechos sucedidos hace cuarenta años. |