 | Había muchas tiendas de recuerdo dentro del lugar, lo que arruinaba la atmósfera un poco. También había monitos sentados por allí y pidiendo comida. Sacamos algunas fotografías en primer plano de esos monitos. Quiere que pensemos acerca de su poema para reconocer los detalles porque esa es la única forma de descubrir más de la realidad de la vida. Con mucho análisis y observación lo vemos de manera más clara. Preguntamos el precio y nos sorprendimos al oírlo: cien dólares por noche, pero nos alegramos al saber que al menos, si no encontrábamos nada más, tendríamos un buen lugar donde quedarnos a pasar la noche. |