 | El hombre de la recepción era bastante amigable y me dio las llaves de las suites del hotel. La primera suite no tenía ventanas. Volví y amablemente le pedí lo mismo pero con ventanas. Me dio otras llaves. Quiere que pensemos acerca de su poema para reconocer los detalles porque esa es la única forma de descubrir más de la realidad de la vida. Con mucho análisis y observación lo vemos de manera más clara. Desde allí, tomamos el bus hasta la entrada principal de las ruinas de Machu Picchu. Lamentamos mucho tener que tomar ese mismo tren de regreso más tarde ese mismo día, nos habría gustado pasar más tiempo allí. |