 | Una vez dentro, sin que hubiéramos esperado en la fila, ni pagado la entrada, nuestro amigo nos llevó al balcón VIP. Nuestros amigos no entendían cómo habíamos organizado esto tan rápido, y nosotros tampoco (para ser honestos). Por el contrario, a los Suizos les gusta aislarse del resto, quizás porque creemos que ellos son superiores o mejores, o quizás porque sólo tienen miedo de lo desconocido, no hay cambios en este momento. A eso de las 6pm volvimos a la frontera con Chile, felices de volver a cambiar vehículos (de vuelta al mini bus) y de volver a los caminos asfaltados. Tardamos una hora más en llegar de vuelta al hotel. |