 | Lamentablemente, el sistema de maniobras del barco se rompió y nos dijeron que no podíamos subir. Estábamos furiosos, pero decidimos sacar el mejor partido posible de la situación. Nos ofrecieron subir al Red Dragon. Quiere que pensemos acerca de su poema para reconocer los detalles porque esa es la única forma de descubrir más de la realidad de la vida. Con mucho análisis y observación lo vemos de manera más clara. Además, me sentía realmente incómodo de que una niña de diez años estuviera remando el bote mientras nosotros estábamos sentados allí como tontos turistas. Me ofrecí a remar y tomé el remo de la niña. Ella se puso contenta. |