 | Ya que Joseph está convencido del próximo éxito, el sugiere que dejemos la máquina en Canadá por otros dos meses (¡sin costo, por supuesto!). Creo que aprendieron muchísimo a través de su proyecto. Subí a cubierta y, a excepción de un trabajador del barco que estaba durmiendo en el piso, yo era el único. Instalé mi cámara y esperé a que llegara la luz. Esperaba que las imágenes fueran más espectaculares. Finalmente, nos dijeron que había un asiento extra disponible (aparentemente, el último). Estábamos felices. 45 minutos más tarde nos sentamos en el avión, que tenía el 80% de los asientos vacíos. Necesitan actualizar su sistema. |