 | Entramos al barco por detrás y fuimos a tomar una ducha. Ahí recordé por qué no me gustan demasiado los viajes largos en barco. Uno: todos los espacios son pequeños, y dos: te estás moviendo todo el tiempo. La comida en ese lugar de Sushi fue divertida, ya que cualquiera que entraba al restaurante era recibido con saludos y gritos. La calidad del sushi no era de la mejor, era un lugar de comidas rápidas, pero lo disfrutamos. Hay un pequeño problema: No puedo ir a Málaga a hacer mi curso porque ya está completo, tengo que ir a Barca, en vez, lo que significa que no puedo ir ni siquiera allí porque es muy lejos y el avión aterriza por la tarde. |