 | Ya que Joseph está convencido del próximo éxito, el sugiere que dejemos la máquina en Canadá por otros dos meses (¡sin costo, por supuesto!). Creo que aprendieron muchísimo a través de su proyecto. Una vez en la isla, trepamos a la montaña de piedra caliza y tuvimos una vista estupenda de toda el área de la bahía. La cueva de por sí también era impresionante y nuestro guía nos explicó cómo se había formado la cueva. No pudimos ver nada fuera del bus. Dos horas después, a las 11pm, el bus nos dejó en nuestra destinación final, San Pedro. Tomamos nuestras mochilas y salimos del bus, que se alejó en la oscuridad de la noche. |