 | Ya que Joseph está convencido del próximo éxito, el sugiere que dejemos la máquina en Canadá por otros dos meses (¡sin costo, por supuesto!). Creo que aprendieron muchísimo a través de su proyecto. Luego del bar, tomamos el ferry y navegamos de regreso al otro lado, el lado del distrito financiero, porque había algunas fiestas de Halloween en diferentes bares en la calle Lan Kwai Fong y queríamos ir allí. Esa misma noche fuimos a un excelente restaurant en el pueblo (cerca de la calle principal). Conocimos a una pareja de Buenos Aires de unos cincuenta años. Nos contaron muchas cosas interesantes sobre Argentina. |