 | Entramos al barco por detrás y fuimos a tomar una ducha. Ahí recordé por qué no me gustan demasiado los viajes largos en barco. Uno: todos los espacios son pequeños, y dos: te estás moviendo todo el tiempo. Por cierto, luego de mi horrible experiencia había cambiado de albergue. El lugar realmente no era mucho mejor, pero era más tranquilo y estaba más cerca del mar. Me desperté con el sonido de una sirena. Era la policía. El no entendió lo que quisimos decir, ya que dijo que nuestro equipo había ganado 2 a 1. Ahí me di cuenta de que me había perdido un gol cuando estaba en el baño, y mi esposa se había olvidado de decírmelo. |