 | así que primero fuimos a ver otros hoteles en el área, algunos eran horribles aunque tenían tres estrellas. Ninguno nos convenció del todo. Al final decidimos comprar el cupón por tres días en esa agencia de viajes. Para poder cambiar algo es necesario tener coraje, aunque sea la cosa más pequeña. De hecho, permítame hilar más fino, el cambio sólo necesita coraje si la situación actual no es mala, pero tampoco perfecta. Llegamos al aeropuerto dos horas antes del vuelo, sin tener los asientos reservados. Por ser un vuelo local, los mostradores abrían sólo 1 hora antes del despegue. La alternativa era viajar en bus. |