 | Luego fuimos a una calle donde se encuentran la mayoría de los mochileros, ya que queríamos hacer reservas para un viaje que teníamos planeado al día siguiente. Había muchísimas agencias de viaje en esa calle. Para poder cambiar algo es necesario tener coraje, aunque sea la cosa más pequeña. De hecho, permítame hilar más fino, el cambio sólo necesita coraje si la situación actual no es mala, pero tampoco perfecta. No hace falta que diga que Machu Picchu no es famoso porque sí. Puedo decir que fue uno de los mejores momentos de nuestro viaje. Temprano por la mañana tomamos el tren hacia Aguas Calientes. |