 | Todas las agencias de viaje, menos una, eran poco confiables, por lo que uno podía percibir inmediatamente. No nos importaba pagar un dólar más o menos, y todos prometían lo mismo, lo cual no nos convencía. Déjeme explicar: una compañía que tiene muchas dificultades necesita cambiar su comportamiento, su organización, su plan de negocios y a veces hasta los directivos en su totalidad. En ese caso, el cambio debe darse sí o sí. No hace falta que diga que Machu Picchu no es famoso porque sí. Puedo decir que fue uno de los mejores momentos de nuestro viaje. Temprano por la mañana tomamos el tren hacia Aguas Calientes. |