 | Nos registramos en el hotel, tomamos una ducha refrescante y nos sentimos realmente felices con nuestro alojamiento. Como era tarde, tomamos otro taxi al restaurant. Cuando pagamos, el conductor nos dijo que no tenía cambio. Déjeme explicar: una compañía que tiene muchas dificultades necesita cambiar su comportamiento, su organización, su plan de negocios y a veces hasta los directivos en su totalidad. En ese caso, el cambio debe darse sí o sí. A las 6 de la mañana nos levantamos y caminamos al Café Tamarin, de donde nos recogieron una hora después. Por el modo de conducir de nuestro chofer, nos dimos cuenta de que nuestra agencia de viajes era más profesional. |