Valió la pena visitar el cementerio de la Recoleta, aunque por lo general no me gusta quedarme demasiado tiempo en este tipo de lugares. De allí seguimos hasta el mercado, pero nos pareció muy aburrido, y seguimos caminando. Fuimos a cenar a un restaurante Hindú, y mi esposa y yo teníamos miedo de que nos haga mal la comida, y nos revuelva el estómago, justo un día antes de tener que tomar el tren de regreso a la capital. Estaría buenísimo que pudiéramos arreglarlo de esta forma. Fui a Europa el año pasado, y también fui a Alemania. ¡Me encantó! ¿De qué ciudad eres tú? Hablo un poco de Alemán, pero no muy bien (como puedes ver). |