El representantes de la agencia de viajes nos prometió que nos devolverían la diferencia de dinero. También nos aseguró que recibiríamos tratamiento especial, tragos extra y una expedición en Kayak. En el camino de regreso visité un club de playa privado. Sólo quería ver si podía entrar, y no hubo ningún problema. El lugar pertenecía a algún club que quedaba cerca de Cancún, en el continente. Una hora más tarde la gente empezó a salir, y no entendíamos muy bien por qué. Toma otro trago, y le pagué al hombre del bar con efectivo. Más tarde me di cuenta que el cambio que me dio era dinero falso. |