El representantes de la agencia de viajes nos prometió que nos devolverían la diferencia de dinero. También nos aseguró que recibiríamos tratamiento especial, tragos extra y una expedición en Kayak. Estaba histérico, se había casado dos semanas antes y ya había perdido su primer alianza. ¿Hay algo que pueda causar más vergüenza? Además, toda la gente en el barco se enteró, lo que fue aún más vergonzante. A la noche nos quedamos en la habitación y vimos una vieja película de James Bond. El segundo día fuimos hasta el barrio de Bellavista y comimos en un restaurant chino, ya que se supone que el arroz es bueno en estos casos. |