Sin embargo, debo decir que si uno no está demasiado interesado en la arqueología o la arquitectura, una visita de dos días sería suficiente. Desafortunadamente, sólo teníamos un día más en este hermoso país. Elegí una habitación en el centro del pueblo. Fui a la playa del norte de la isla, que era supuestamente la más hermosa. Había muchos turistas tirados en la arena, pero todavía me sentía como un extranjero. Habíamos decidido volar de nuevo a Lima (en lugar de ir a Buenos Aires, Argentina, como habíamos planeado originalmente) y volver a visitar Machu Picchu algunas semanas antes de volver a Europa. |