El día número 2 hicimos un viaje corto a Punta Tombo. Contratamos a un guía local para que nos llevara de Puerto Madryn a Punta Tombo para ver a los pingüinos. Había muchos, y fue muy divertido caminar por sus colonias. Me había imaginado que mi primer comida iba a ser un poco diferente, pero ya estaba aquí y quería sacar el mayor provecho de la situación. Así que comí con ellos y retorné a mi habitación alrededor de las diez de la noche. La arquitectura de este lugar es más interesante y hermosa que la de su hermana en el Sur. Aquí la arquitectura se vió influenciada por los Franceses pero también por los Chinos. Los edificios son altos y angostos. |