El pueblo era pequeño y el gerente del hotel pudo llamar a todas las agencias de taxi. Verificaron con sus radios y una hora después el conductor nos trajo las valijas. No quería que le pagáramos extra, pero insistimos. Elegí una habitación en el centro del pueblo. Fui a la playa del norte de la isla, que era supuestamente la más hermosa. Había muchos turistas tirados en la arena, pero todavía me sentía como un extranjero. Tu español es excelente, puedo entenderte perfectamente. Yo estoy estudiando inglés hace casi dos años. Asistí a una escuela de idiomas, y ahora aprendo a través de Internet. Nos vemos pronto. |