Nuestro día llegó a su fin, y Samu nos llevó de vuelta al hotel. Accedimos a salir a con el una vez más y eso fue camino al aeropuerto. Llevábamos su número de celular con nosotros por las dudas que lo necesitáramos. Mi esposa y ella entablaron una interesante conversación y la niña de la aldea no podía creer que mi mujer fuera mayor de treinta años. Mi esposa se consideraba vieja, pero la niña le explicó que no lo era. Te escribo en español porque no tengo mucho tiempo, y escribir en alemán me lleva demasiado tiempo. Algunas correcciones: es español no puedes decir Cómo tú estás, debes decir más bien Cómo estás... |