Cuando paró la lluvia, continuamos nuestra visita a otros lugares de la ciudad, entre ellos una Pagoda muy popular, que no estaba en el centro. Tomamos un taxi hasta allí y disfrutamos de este hermoso lugar de adoración. Llamé al Hotel Hilton de La Habana y les pregunté si valía la pena ir, o si me recomendaban posponer mi llegada unos días. Su respuesta fue clara: No venga a menos que sea absolutamente necesario. Este sitio web te enseña vocabulario y las conjugaciones. En fin, a mí me encanta hacer nuevos amigos en línea, ya que es la forma ideal de practicar un poco mi escritura. Si quieres, me encantaría ayudarte. |