Le preguntó a la gente de la entrada si podíamos entrar nosotros y nuestros amigos Holandeses, y nos lo permitieron. Además, el hombre de Nueva York nos pagó la entrada, o nos consiguió entradas gratis. Nunca lo sabremos. A eso de las ocho de la noche estábamos de vuelta. Nos duchamos, y nos encontramos con nuestros amigos para ir a cenar a un restaurante elegante. Ellos saldrían del país al día siguiente, y nosotros nos quedaríamos tres días más. Si quieres, podemos intercambiar mensajes y emails en inglés y en español para poder mejorar y ejercitar un poco. Creo que sería bueno corregir los mensajes del otro. Yo necesito practicar, de lo contrario me olvido de todo. |