El representantes de la agencia de viajes nos prometió que nos devolverían la diferencia de dinero. También nos aseguró que recibiríamos tratamiento especial, tragos extra y una expedición en Kayak. El sol se elevó rápidamente y mis imágenes no salieron demasiado impresionantes. Sin embargo, fue lindo estar sentado allí en el techo del barco solo y disfrutar del silencio del amanecer en las calmas aguas de la Bahía. Nos despertamos muy temprano porque queríamos seguir viaje hacia Bariloche, en Argentina. Compramos algo de comer y nos sentamos junto al lago a comer un sandwich. Había tanta niebla que no se veía el volcán. |