Así que decidimos continuar. Estábamos tratando de obtener lugar en el siguiente vuelo a Hoi Ann, que está ubicado justo en el centro del país, pero nos dijeron que se había inundado la semana anterior. Nos despertamos una hora antes de llegar y salimos del tren una vez que llegó a su destino. Nos registramos, bien temprano en la mañana, en el mismo hotel para pasar la última noche. Antes de eso tomamos café, por supuesto. Una hora más tarde la gente empezó a salir, y no entendíamos muy bien por qué. Toma otro trago, y le pagué al hombre del bar con efectivo. Más tarde me di cuenta que el cambio que me dio era dinero falso. |