Le preguntó a la gente de la entrada si podíamos entrar nosotros y nuestros amigos Holandeses, y nos lo permitieron. Además, el hombre de Nueva York nos pagó la entrada, o nos consiguió entradas gratis. Nunca lo sabremos. Hice planes para visitar un concurso de surf con una chica que había conocido el primer día. Decidimos encontrarnos a las diez de la mañana en su casa. Yo no podía mantener mis ojos abiertos y decidí irme a dormir. Tuvimos mucha suerte de haber podido hacer todo el viaje en un solo día, recorriendo unos 1500 km. El pueblo resultó fantástico. Mucha gente joven, muchos bares y restaurantes y un ambiente excelente. |