El amigable dueño del hotel nos recomendó un restaurant fuera del centro, así que caminamos unos 20 minutos en la noche fría junto con la otra pareja. Éramos los únicos comensales en ese restaurant. Encontré un par de zapatillas Nike que eran una ganga, y todavía no descubrí por qué estaban tan baratos. Estoy seguro de que no eran falsos, ya que son de excelente calidad. Mi esposa también se compró un par. El no entendió lo que quisimos decir, ya que dijo que nuestro equipo había ganado 2 a 1. Ahí me di cuenta de que me había perdido un gol cuando estaba en el baño, y mi esposa se había olvidado de decírmelo. |