A la mañana siguiente, nos pasaron a buscar para hacer un tour de un día en el Delta de Mekong. El tour incluía varias paradas a lo largo del río y del delta de este gran río. La primera parada eran las aldeas flotantes. Tomamos muchas imágenes y nos quedamos allí más de tres horas, sólo disfrutando de la vista. Finalmente regresamos a Kowloon con el subterráneo, donde fuimos a comer sushi a un restaurante alegre y dinámico. De cualquier modo, cuando volvimos a la estación fluvial, le dimos una propina al pescador y nos fuimos. El bus ya estaba esperando, aunque fuimos los primeros en llegar. Tuvimos que esperar una hora hasta que todos regresaron. |