Miré el nombre de la calle y vi que estábamos en el hotel correcto pero en la calle equivocada. Allí empecé a sospechar que había varios hoteles con el mismo nombre, uno original y el resto copias. Fuimos a cenar a un restaurante Hindú, y mi esposa y yo teníamos miedo de que nos haga mal la comida, y nos revuelva el estómago, justo un día antes de tener que tomar el tren de regreso a la capital. Te estaré esperando desde ahora. Es bueno vivir en otro país por un tiempo. A mí también me gustaría poder hacerlo, pero tengo un hijo de 2 años, y él necesita a su padre. ¡Que tengas un buen día! |