Nos sentimos raros por ser los únicos en el restaurant y un poco incómodos de haber llevado a la otra pareja. Además, el cocinero y dueño uruguayo estaba borracho, pero la comida era excelente. Una vez en la isla, trepamos a la montaña de piedra caliza y tuvimos una vista estupenda de toda el área de la bahía. La cueva de por sí también era impresionante y nuestro guía nos explicó cómo se había formado la cueva. Pienso que hubiera sido lindo conocernos personalmente. ¿Prefieres enseñarles a adultos o a niños? Por supuesto, quiero aprender más Español, y yo te puedo ayudar a aprender más Alemán. Que tengas un buen día. |