El aeropuerto era enorme en comparación con el de Siem Reap, por supuesto. Esperábamos que fuera similar al de Bangkok, pero era completamente diferente. Hicimos la fila para que nos controlen el pasaporte. Para ser honestos, no entendimos ni una palabra de lo que estaba diciendo, por que su Inglés era malísimo. O quizás el problema era su acento, muy difícil de entender. Para nosotros, estaba hablando en Chino. Lo primero que hicimos fue almorzar, lo que fue la primera experiencia normal de ese día. Después nos dijeron que tomemos un bote. Un pescador y su joven hija estaban remando, y continuamos en el río. |