Nos sentimos un poco tontos y esperamos a que el agua se calentase. La caldera parecía no funcionar y comenzamos a ponernos de mal humor. Le pedimos al técnico que regrese y admitió que había cometido un error. Eso es correcto. Una vez accidentalmente comí camarones porque pensé que eran otra cosa. No podía creerlo cuando mi madre me contó tiempo después lo que había comido, y casi me desmayo (es una broma). La vista del valle, los lagos y las montañas de los alrededores, volcanes en realidad, era realmente impresionante. Nos quedamos allí alrededor de una hora y comimos algo liviano. Después fuimos a almorzar. |