Nos sentimos un poco tontos y esperamos a que el agua se calentase. La caldera parecía no funcionar y comenzamos a ponernos de mal humor. Le pedimos al técnico que regrese y admitió que había cometido un error. Si alguien me dice que pruebe una delicia, no la comeré aunque nunca la haya probado. Me tomó veinte años probar el sushi y si, de hecho, me encanta. Mis amigos me dicen que soy conservador y cabeza dura. Al mediodía seguimos hasta el Altiplano para visitar algunos lagos y volcanes. A 4000 metros sobre el nivel del mar, de pronto empezó a hacer mucho frío y todo nos empezó a dar vueltas. ¿Mal de altura? |