El hombre de la recepción era bastante amigable y me dio las llaves de las suites del hotel. La primera suite no tenía ventanas. Volví y amablemente le pedí lo mismo pero con ventanas. Me dio otras llaves. Luego salimos a tomar unos tragos en un bar cercano al hotel. La mayor parte de la gente en el bar eran extranjeros. En realidad, pensamos que había varios occidentales que vivían en la ciudad, lo que daba origen a esta mezcla. Te escribo en español porque no tengo mucho tiempo, y escribir en alemán me lleva demasiado tiempo. Algunas correcciones: es español no puedes decir Cómo tú estás, debes decir más bien Cómo estás... |