A eso de las dos de la tarde llegamos a la atracción principal. Era el mismísimo Angkor Wat. Una vista increíble atrajo nuestras miradas cuando cruzamos las puertas y vimos este magnífico palacio frente nuestro. La habitación tenía 4 metros cuadrados y el baño y la ducha eran diminutos. No estaba contento con eso, ya que podríamos estar en un hotel mucho mejor por menos dinero. Igualmente habíamos hecho nuestras reservas con anticipación. Muchas gracias por tu carta. Me complace anunciarte que he aprobado mis exámenes y que no veo la hora de comenzar el año próximo. Mientras tanto, tengo pensado viajar a Costa Rica y algunos otros lugares cercanos. |