El hall de entrada, donde se verificaban los pasaportes, estaba renovado y tenía muchos avisos de productos de países occidentales. Cunado lo pasamos y buscamos nuestro equipaje, comenzamos a buscar una forma de llegar a la ciudad. Entonces no puedo comer todo un pescado que se ve como un pescado ni un pollo entero que se ve como un pollo, ¿se entiende? Está todo en la mente, como le expliqué anteriormente. No es nada personal. Nos registramos en el Hotel de Paris, un hotel pequeño administrado por una señora mayor muy amable. Nuestras habitaciones estaban bien, pero pedimos que nos pasaran a la parte nueva. Mi esposa seguía con dolor de estómago. |