Luego hicimos un viaje en barco que comenzó en algún lugar del delta y terminó en otro lugar del delta. Cada pareja recibía un bote, y una anciana remaba. No me sentí para nada cómodo con ese arreglo. Fuimos a cenar a un restaurante Hindú, y mi esposa y yo teníamos miedo de que nos haga mal la comida, y nos revuelva el estómago, justo un día antes de tener que tomar el tren de regreso a la capital. Entramos al club, que empezó a llenarse cerca de la media noche. La atmósfera era excelente y muchos hombres apuestos y mujeres hermosas estaban bailando en los diferentes pisos del club. Nosotros estábamos arriba. |