Allí uno podía conseguir de todo, desde zapatos hasta joyas, desde comida hasta dispositivos eléctricos, como viejos televisores o ventiladores, Dentro del mercado había un terrible olor, así que no nos quedamos. Arribamos a la aldea de Sapa completamente cansados, sin más energía, y fuimos a cenar de inmediato. Fuimos a dormir temprano, por el ejercicio físico y porque no habíamos dormido bien la noche anterior. En las vacaciones de verano quiero ir un mes a Italia. Estoy muy ansioso y tengo muchos deseos de ir. Espero que nuestra comunicación te esté resultando de ayuda. Me encantaría que sigamos escribiéndonos mails. |