Compramos unas sandalias que nos costaron dos dólares cada par. Luego visitamos los alrededores del mercado, donde muchos negocios vendían cuadros, esculturas y libros. Algunos de ellos eran muy hermosos. Llegamos a Lao Cai cerca de las seis de la tarde, pero el tren no saldría hasta las ocho. Yo me sentía aliviado, sin embargo, de que todos esos peligrosos viajes en bus habían terminado, y de que dejaríamos este hermoso lugar pronto. Si quieres, podemos intercambiar mensajes y emails en inglés y en español para poder mejorar y ejercitar un poco. Creo que sería bueno corregir los mensajes del otro. Yo necesito practicar, de lo contrario me olvido de todo. |