La gente del mercado sabía regatear el precio, y uno casi no tenía oportunidad de bajar los precios drásticamente. Compramos unas tazas para café expresso que estaban talladas y pintadas con pinturas locales. Había grandes cantidades de personas en esta área, y realmente tuvimos que esforzarnos para movernos entre la ellas. Tomamos algunas cervezas y un par de vasos de vino, y totalmente borracha, Lili decidió que tenía que regresar. Por favor cuéntame más acerca de ti; me encantaría hablar contigo en inglés o en alemán. Mi número de teléfono es ++++++. Por favor llámame por la tarde o por la noche. Espero tu llamado, cuídate |