Le dijimos al taxista el nombre de la calle a la que queríamos ir, y nos llevó hasta allí. Esta vez el lugar sí parecía un hotel de tres estrellas, y reservamos una noche. Me dispuse a pagar al conductor. Si el problema persiste hágamelo saber de inmediato, ya que para nosotros eso no es aceptable. Voy a buscar en los archivos de red. Dan, es genial que pongas tanto empeño en ayudarnos. Eso es lo que nos ayuda a seguir adelante. Jamás habíamos visto algo igual. Las lagunas eran de distintos colores, azules, blancas, verdes y rojas. Todas ellas están rodeadas de volcanes rocosos y oscuros, lo que torna al paisaje completamente irreal. |