Allí uno podía conseguir de todo, desde zapatos hasta joyas, desde comida hasta dispositivos eléctricos, como viejos televisores o ventiladores, Dentro del mercado había un terrible olor, así que no nos quedamos. El segundo día visitamos el mercado de pájaros y peces, algunos centros comerciales grandes y dedicamos el día entero a comprar ropa y pasear por allí. Encontré un lindo saco, que todavía uso. Disculpa que no haya respondido antes a tu email y a tu interesante propuesta, estuve muy ocupado las últimas dos semanas. En realidad, necesito un poco más de tiempo para pensarlo. Estoy seguro de que entenderás. |