Una vez que llegamos al VIP, de donde se podía ver todo el club (había cerca de 2000 personas adentro), mientras veíamos a los que bailaban y escuchábamos la música, mi esposa se sintió peor, pero no por el vino. Compartimos una cabina con una anciana pareja española. Comenzaron a divagar sobre España, su gobierno corrupto y la guerra civil. Ellos no deberían trabajar en Relaciones Públicas, publicidad o ventas. Si quieres, podemos intercambiar mensajes y emails en inglés y en español para poder mejorar y ejercitar un poco. Creo que sería bueno corregir los mensajes del otro. Yo necesito practicar, de lo contrario me olvido de todo. |