Empezó a gritar y a insultarnos a mi esposa y a mí, pero de todas formas no le dimos más dinero. Estoy convencido de que sabía perfectamente que no nos estaba llevando al hotel original, sino a uno falso. Me levanté a las cinco de la mañana porque quería tomar fotos del amanecer. Esperaba que hubiera algo de niebla, para que ayudara a crear una atmósfera que haría que las fotos resultaran geniales. Por la tarde fuimos a visitar el Cerro Catedral, una montaña no muy lejos de la ciudad, a unos 30 minutos de viaje. Se puede escalar o subir con las aerosillas. Nos decidimos por esta segunda opción. |