Sin embargo, debo decir que si uno no está demasiado interesado en la arqueología o la arquitectura, una visita de dos días sería suficiente. Desafortunadamente, sólo teníamos un día más en este hermoso país. Almorzamos, visitamos algunas tiendas, el mercada, la playa y volvimos. A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, salimos del hotel y fuimos hacia el puerto desde donde salía el ferry. Nuestro ferry salía a las diez. Había una banda tocando música peruana mientras esperábamos nuestro equipaje. Se siente inmediatamente la altura: cielos azul oscuro y aire muy fino; no puedes subir las escaleras sin tomar aliento varias veces. |