No podíamos creer cuán difícil resultaba encintrar una habitación decente en este hotel de cuatro estrellas. Fui al mostrador del conserje y me quejé de nuestra habitación, de la actitud y mal servicio de los empleados. A la tarde subimos hasta el Pico de Victoria y caminamos por los senderos que había alrededor del punto principal. La vista a la tarde era espectacular y después del atardecer, con todas las luces encendidas, era impresionante. Tu español es excelente, puedo entenderte perfectamente. Yo estoy estudiando inglés hace casi dos años. Asistí a una escuela de idiomas, y ahora aprendo a través de Internet. Nos vemos pronto. |