Éramos realmente los únicos, así que nos tomamos nuestro tiempo y disfrutamos del momento. Un poco después comimos el almuerzo, que consistió en los bocadillos que habíamos traído y en un coco. Era la una en punto. Pasamos el día entero paseando por la ciudad, buscando regalos para nuestros amigos y familia que estaban en nuestro país.. Fue un lindo y relajante último día. A la tarde decidimos comprar unos zapatos. Disculpa que no haya respondido antes a tu email y a tu interesante propuesta, estuve muy ocupado las últimas dos semanas. En realidad, necesito un poco más de tiempo para pensarlo. Estoy seguro de que entenderás. |