Generalmente no me preocupo demasiado en estas situaciones, pero cuando pagas un viaje de 3 dólares con un billete de 50, esperas el vuelto. Nos quedamos ahí un rato, y ninguno de nosotros sabía bien qué hacer. Me levanté a las cinco de la mañana porque quería tomar fotos del amanecer. Esperaba que hubiera algo de niebla, para que ayudara a crear una atmósfera que haría que las fotos resultaran geniales. Del otro lado de la cordillera está la región de los lagos y Bariloche. Argentina tiene un ambiente completamente distinto. La gente no es tan tranquila como en Chile, y me hizo acordar a Italia. |