Pensamos en quedarnos más tiempo en esta región, pero el informe meteorológico predecía vientos fuertes y mucha lluvia. Por lo tanto, decidimos seguir a nuestro próximo destino, la Península de Valdés. Uno de los problemas más difíciles que tengo (Y estoy seguro de que muchos otros lo tienen también) es acostumbrarme a la superficialidad de la vida en los EEUU. Ser superficial, para mí, es no poder reconocer. Los buses llenos de gente, los colores y la cantidad de casinos en el camino nos dejaron maravillados. Nos habían dicho que Lima no era muy seguro, así que decidimos quedarnos sólo una noches, antes de seguir hacia Cuzco. |