Temprano a la mañana, antes de ir al aeropuerto, fuimos a una agencia de viajes de la compañía aérea Vietnamita para evitar posibles problemas al entrar al país. Nos aseguraron que todo iba a estar bien. Pasamos el día entero paseando por la ciudad, buscando regalos para nuestros amigos y familia que estaban en nuestro país.. Fue un lindo y relajante último día. A la tarde decidimos comprar unos zapatos. Mi hija tiene 12 años y mi hijo tiene 6 años. Los dos van a la escuela. Es maravilloso verlos crecer, pero el tiempo pasa demasiado rápido. Te deseo muchas felicidades y te envío los mejores deseos desde Austria. |